Nuestro legado

Esta mañana una amiga relataba indignada un hecho que tuvo lugar ayer tarde al volver a casa. El hecho en sí trata de una acción que por desgracia es bastante habitual en las calles y jardines, ya sea de pueblos o ciudades: un grupo de “niños” increpando e insultando a un “mendigo” que en ese momento se encontraba ebrio.

Para colmo de los colmos,  quienes pasaban en ese momento por la zona se limitaban a “mirar” y “no hacer nada”, no vaya a ser que los “niñitos” se molesten y encima acabe mal parado.

Son “los reyes de la casa”. No se les priva de ningún capricho. Tienen TODO lo que piden, y si en algún momento se les niega o reprende por alguna de sus acciones, se “arman” de valor para que resultes TU el culpable. Son hábiles en argumentar mentiras y en salir “airosos” de situaciones que les pueda comprometer. Saben que son menores y que la justicia les protege.

Estaba pensando en todo esto, cuando me he acordado del modo en que los grandes artistas utilizaban sus obras para “transmitir”  VALORES a su público.

Esta semana tuve el placer de asistir al concierto de “La Flauta Mágica” de W.A. Mozart, que el Conservatorio Superior de Valencia ofrecía en su auditorio,  teniendo como protagonistas a los alumnos del citado centro.

Cuando Mozart estrenó esta obra, tenía treinta y cinco años y sólo le quedaban dos meses de vida. Su amigo y empresario teatral Emanuel Schikaneder estaba pasando por graves apuros económicos y Mozart que se encontraba en su misma situación financiera resolvió escribir para él una obra que podría dar dinero. El elemento mítico fué la Flauta Mágica.

Esta magnífica obra, por regla general es conocida por la sublime aria de “La Reina de la noche”. El personaje lo interpreta una soprano. Un aria con unos agudos que hacen que se te estremezca la piel. Un personaje bello, elegante, pero en el fondo soberbio y temido por sus acciones, ya que representa todo lo malo: la ignorancia, maldad, oscuridad, tinieblas..intentado asesinar por medio de su hija, a Sarastro para así recuperar el círculo del Sol que le da el PODER.

El personaje de Sarastro, lo interpreta un bajo. Su voz es tan profunda que incluso al oírla puede producir cierta sensación de “oscuridad” o “temor”. Sarastro interpreta el papel de un sacerdote. Representa la bondad. En la obra rapta a la princesa (la hija de la Reina de la Noche), porque no veía conveniente la educación que estaba recibiendo de su madre.

Al final la obra termina ensalzando  la bondad y las buenas acciones, pues ellas son las que realmente nos conducirán a la felicidad.

Educar en valores y ser coherentes de nuestras acciones en todos los ámbitos: familiar, profesional, laboral, amistades… a veces puede producir “incomprensión” por parte de un “público” más habituado a ver “reality shows”, que a reflexionar en los efectos conductuales que pueden llegar a producir.

Los padres tenemos una responsabilidad muy grande con nuestros hijos. Amarles, no significa “consentirles TODO”, sino también poner LIMITES, inculcar el RESPECTO y ayudarles a VER las consecuencias de actuar de un modo u otro.

Como decía Guy Kawasaky en una entrevista realizada por Javier Megias esta semana pasada:”El legado que dejas no es el dinero que has acumulado, sino cuánto has sido capaz de mejorar el mundo. Y por cierto, es aún más importante para mí que mis hijos sean buenas personas. En cierto sentido, ¡todo niño es una Start Up!

“El grande puede, el pequeño lo hace”, es un debate publicado en la revista The Economist. Las empresas deberían invertir en valores y recordar por qué los clientes confían en tí, en vez de generar beneficios a base de “prácticas no saludables”.

En un mundo globalizado como el que vivimos “todo lo que hagas” no sólo se entera el vecino o tu entorno más cercano.

Se entera todo el mundo.

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Un nuevo proyecto: Virutas

Estaba pensando en un artículo que he leído en La Vanguardia titulado: Reinventarse por la crisis.
No es la primera vez que oigo esa palabra, es más, en más de una ocasión seguramente la habréis visto escrita en el blog o en nuestros folletos.

Si nos preguntan por el inventor de las máquinas voladoras, probablemente lo primero que se nos vendría a la mente sería el inventor del avión, que en este caso no fue sólo una persona sino un equipo formado por dos personas, los hermanos Wright, quienes lograron desarrollar el primer avión a principios del siglo XX; esto es, el primer avión funcional. Pero bosquejos existieron antes en la historia, como los de Leonardo Da Vinci.

Para mí el verdadero precursor de la idea fue Leonardo Da Vinci, pero evidentemente no podía vivir el tiempo suficiente para perfeccionar y desarrollar plenamente esa idea. Los hermanos Wright eran propietarios de un taller de bicicletas en Ohio, Estados Unidos, y pusieron el empeño de hacer realidad el sueño de volar del hombre en 1903.

Para “reinventar” ante todo hay que ser un poco “reinventores”.
Hay que aprender a emprender y pasar la I.T.V., como escuché decir en Feria Talent a Hortensia Roig Herrero, secretaria General de EDEM.
I= Inteligencia; T= Tesón y Trabajo; V: Valor para emprender y vigilancia
Y como si de un gran pastel se tratara, endulzarlo con paciencia, prudencia y perseverancia.

Trazar una estrategia: “Volar en forma de V“, como si de una bandada de gansos se tratara y ante todo creer en nuestra idea y en nuestro talento aunque no lo veamos.

Ser capaz de darle un aire nuevo a una profesión o una afición, es lo que un amigo ha descubierto como proyecto de futuro.
Llevaba varios días empleando su tiempo en unas pequeñas construcciones de madera ya que su taller de pintura no tenía faena. Un día fuí a visitarle y me dió como un “flash” cuando me enseñó todas esas creaciones. Le ví muy ilusionado y se notaba que le hacía feliz.

Le brindé mi apoyo en la creación de una tienda online para que pudiera mostrar a los demás todas esas maravillas y otros niños pudieran disfrutar al igual que sus hijas.
“Virutas” es el nombre que le han puesto y muy pronto tendréis ocasión de visitarla y hacer vuestras primeras compras para “los más pequeños de la casa”.

Mis sinceras felicitaciones a Chimo y Alicia por este nuevo proyecto del que estoy segura va a tener un gran éxito.

¿Os animais a reinventar?